De la música y otras torturas voluntarias
Mi novio Patrik dice que no puede tenerle menos respeto a los cantantes de hoy en día. Es, más o menos, como mi odio a los deportes, en parte gracias a una envidia justificada, y en parte por que... tenemos razón. La diferencia entre su postura y la mía es que él la defiende en la práctica y yo no. Lo anterior ocurre por una causa: tengo un problema. Yo amo la música moderna, mientras más adolescente, mejor. Obviamente, algunas músicas las amo más en secreto que otras, pero a todas les tengo respeto.
Mi problema, sin embargo, va más allá. Mi problema me hace asocial en un sentido extraño: yo realmente "amo" algunas canciones. El que me conoce sabe que tengo al menos 2.500 canciones "favoritas", de esas que provocan un chillido adolescente cuando uno las escucha en la radio. Al parecer, 1/3 de mi capacidad cerebral está siendo ocupada en éste momento por esas 2.500 líricas, que me sé a la perfección, con tonos, subtonos, y silencios.
¿Qué significa que yo "ame" una canción? Lo mismo que para usted significa amar a su pareja. Implica una serie de síntomas embarazosos tales como mariposeo en el estómago, trastornos intestinales de naturaleza impredecible, taquicardia, suspiros inesperados, mareo, un ladeo de la cabeza inevitable (como en contemplación del ser amado), incapacidad de sentir dolor en los primeros segundos del estímulo.... Y pare ud. de contar.
Mi problema, sin embargo, va más allá. Mi problema me hace asocial en un sentido extraño: yo realmente "amo" algunas canciones. El que me conoce sabe que tengo al menos 2.500 canciones "favoritas", de esas que provocan un chillido adolescente cuando uno las escucha en la radio. Al parecer, 1/3 de mi capacidad cerebral está siendo ocupada en éste momento por esas 2.500 líricas, que me sé a la perfección, con tonos, subtonos, y silencios.
¿Qué significa que yo "ame" una canción? Lo mismo que para usted significa amar a su pareja. Implica una serie de síntomas embarazosos tales como mariposeo en el estómago, trastornos intestinales de naturaleza impredecible, taquicardia, suspiros inesperados, mareo, un ladeo de la cabeza inevitable (como en contemplación del ser amado), incapacidad de sentir dolor en los primeros segundos del estímulo.... Y pare ud. de contar.