<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/37433938?origin\x3dhttp://angiepotter.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

About

"Angie's blogging is forthe sole purpose of breaking the silence. "

De la música y otras torturas voluntarias Thursday, October 22, 2009 |

Mi novio Patrik dice que no puede tenerle menos respeto a los cantantes de hoy en día. Es, más o menos, como mi odio a los deportes, en parte gracias a una envidia justificada, y en parte por que... tenemos razón. La diferencia entre su postura y la mía es que él la defiende en la práctica y yo no. Lo anterior ocurre por una causa: tengo un problema. Yo amo la música moderna, mientras más adolescente, mejor. Obviamente, algunas músicas las amo más en secreto que otras, pero a todas les tengo respeto.

Mi problema, sin embargo, va más allá. Mi problema me hace asocial en un sentido extraño: yo realmente "amo" algunas canciones. El que me conoce sabe que tengo al menos 2.500 canciones "favoritas", de esas que provocan un chillido adolescente cuando uno las escucha en la radio. Al parecer, 1/3 de mi capacidad cerebral está siendo ocupada en éste momento por esas 2.500 líricas, que me sé a la perfección, con tonos, subtonos, y silencios.

¿Qué significa que yo "ame" una canción? Lo mismo que para usted significa amar a su pareja. Implica una serie de síntomas embarazosos tales como mariposeo en el estómago, trastornos intestinales de naturaleza impredecible, taquicardia, suspiros inesperados, mareo, un ladeo de la cabeza inevitable (como en contemplación del ser amado), incapacidad de sentir dolor en los primeros segundos del estímulo.... Y pare ud. de contar.

Deportes Sunday, October 18, 2009 |

Soy una acérrima enemiga de los deportes competitivos. No es que no me guste practicarlos, es que pienso que tienen muchísima más fama y crédito del que merecen, tal como aquellos que los practican.

El deporte es una mini guerra, adecuada sólo para aquellos que no han podido superar sus instintos violentos, o canalizarlos por otros medios. Es rudo, grosero, agresivo, y todas esas cosas que usted ya conoce pero que no querrá admitir. Yo no tendría nada en contra de los deportes sino fuera porque hay populistas que se empeñan en hacer campañas de marketing y publicidad basadas en un apoyo al deporte que no requirió de ningún esfuerzo en absoluto. ¡Claro que es más fácil apoyar un deportista que un investigador o un humanista!, sólo hay que construirles una cancha o regalarles un par de balones y ya son héroes de la comunidad... Yo quisiera saber a dónde rayos los va a llevar un equipo de loquesea. Eso es como darle pescados a la gente en vez de enseñarlos a pescar, diciendo "es que al menos los jovenes se entretienen en el deporte y no se vuelven criminales!". Número 1, los criminales en su tiempo libre bien pueden hacer deporte. Número 2, el deporte inclina a la gente a actitudes competitivas, muchas veces demasiado ambiciosas, y agresivas. Número 3, si tenemos criminales hay que meterlos presos, o educarlos, no darles canchas de X, ni que la cancha fuera a educarlo.

Ahora que me saqué eso del pecho, debo decir que en sociedades donde se ha caído muy bajo MUY bajo, con alta criminalidad o discrimación o guerras o disputas, el deporte es genial para rehacer la estructura social, para reponer la idea de "reglas" que normen a la gente, para refrenar los impulsos violentos y dar ambición a los jóvenes. Pero si ya tenemos o quisieramos tener una sociedad mejor, que vaya hacia adelante, tenemos que impulsar mucho más el arte, las ciencias, las humanidades, la investigación.... El deporte, mejor lo dejamos para el tiempo libre.